hoy tengo el corazón marchito, tanto tiempo malgastado en persona y cosas que no merecen ni una pizca de mi aprecio, y en los días de mis lamentos no se acercan ni siquiera a darme una palmada en la espalda para mostrarme un poco de apoyo , me lo merezco por pensar demasiado en los demás dejando de lado mis necesidades para satisfacer las ajenas